Nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad y donde las gentes condenados a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra. Gabriel García Márquez

lunes, 30 de mayo de 2011

EN COMPAÑÍA DE EDUARDO GALEANO

Otro ratito con Galeano.
Para la reflexión...





No hay comentarios:

Publicar un comentario